La muerta es muy barata para lo caro que sale la vida.
Cómo podemos ayudar a este mundo enfermo?
el que no quiere escuchar, jamás será oído
Quien no desea la libertad, nunca dejará de ser esclavo
El camino es corto, y al final, el viaje es solo lo que cuenta
sino que traemos a casa.
lunes, 6 de febrero de 2012
domingo, 4 de septiembre de 2011
El olvido de la crónica
"La crónica es un intento siempre fracasado de atrapar el tiempo", expresó el periodista Martín Caparrós en el prólogo Por la crónica publicado en el libro de Maximiliano Tomas La argentina Crónica. Historias reales de un país al límite. En éste texto, el periodista no invita a redescubrir la crónica y a "aprender a contar historias que nos enseñaron a no considerar noticias", pero que son tan maravillosas y únicas como la vida misma, como la cotidianidad, según expuso el escritor.
"La crónica es eso que los diarios hacen muy de vez en cuando", explicó Caparrós en su prólogo y nos situó en el escenario donde los medios gráficos, en su afán por competir con los medios televisivos y radiales, han creado ha lectores que no leen, y un hombre que no lee es "un hombre confundido" sostiene el periodista. Además, relata que Argentina ha sido un lugar propicio para las crónicas desde aquellos tiempos donde los viajeros arribaban a nuestras tierras y escribían sobre todo lo nuevo que los deslumbraba, pero en la actualidad la tecnología y la necesidad de lo rápido y exacto produjo que la crónica ya no sea lo ideal para los nuevos lectores y quedara en segundo plano frente a fotos y gráficas que ocupan primeras planas.
Sin embargo, Martín Caparrós invita mediante su escrito a sumergirnos en el mundo de la crónica y todo lo que ella propone: Crear personajes; armar climas; reflexionar; imaginar cosas que ningún otro estilo periodístico permite. El cronista es aquel que observa aquello que se pasa por alto, eso que se cree sin importancia o banal, y él tendrá la habilidad de "mirar en lugar de ver", porque como bien informa Caparrós, un escritor de crónicas deberá compartir esas pequeñas historias o hechos con una mirada única. Además, este escritos nos cuenta que el periodismo de actualidad solo mira el poder, la fama, la riqueza, pero la crónica se rebela contra eso y sale buscar aquello que fue silenciado, para contar lo que podría haberle sucedido a cualquiera.
El periodista afirma que la objetividad no existe en ningún aspecto de la escritura; considera que es una obviedad decir que cada persona inyecta su perspectiva en un texto-sea del estilo que sea-, por eso la crónica es frontal y desde el primer momento se entrevé la primera persona, como si dijera: "Existo, estoy, yo no te engaño". Pero además, aunque no esté en primera persona, tiene su mirada impresa en cada palabra, y con ellas construirá un puente hasta el lector y logrará conmoverlo; ese es el fin de la crónica, "salir del mundo ´para buscar formas de escribirlo" de retratarlo, y que de alguna forma no concluya, como bien define Caparró, en un intento fallido de atrapar el tiempo.
"La crónica es eso que los diarios hacen muy de vez en cuando", explicó Caparrós en su prólogo y nos situó en el escenario donde los medios gráficos, en su afán por competir con los medios televisivos y radiales, han creado ha lectores que no leen, y un hombre que no lee es "un hombre confundido" sostiene el periodista. Además, relata que Argentina ha sido un lugar propicio para las crónicas desde aquellos tiempos donde los viajeros arribaban a nuestras tierras y escribían sobre todo lo nuevo que los deslumbraba, pero en la actualidad la tecnología y la necesidad de lo rápido y exacto produjo que la crónica ya no sea lo ideal para los nuevos lectores y quedara en segundo plano frente a fotos y gráficas que ocupan primeras planas.
Sin embargo, Martín Caparrós invita mediante su escrito a sumergirnos en el mundo de la crónica y todo lo que ella propone: Crear personajes; armar climas; reflexionar; imaginar cosas que ningún otro estilo periodístico permite. El cronista es aquel que observa aquello que se pasa por alto, eso que se cree sin importancia o banal, y él tendrá la habilidad de "mirar en lugar de ver", porque como bien informa Caparrós, un escritor de crónicas deberá compartir esas pequeñas historias o hechos con una mirada única. Además, este escritos nos cuenta que el periodismo de actualidad solo mira el poder, la fama, la riqueza, pero la crónica se rebela contra eso y sale buscar aquello que fue silenciado, para contar lo que podría haberle sucedido a cualquiera.
El periodista afirma que la objetividad no existe en ningún aspecto de la escritura; considera que es una obviedad decir que cada persona inyecta su perspectiva en un texto-sea del estilo que sea-, por eso la crónica es frontal y desde el primer momento se entrevé la primera persona, como si dijera: "Existo, estoy, yo no te engaño". Pero además, aunque no esté en primera persona, tiene su mirada impresa en cada palabra, y con ellas construirá un puente hasta el lector y logrará conmoverlo; ese es el fin de la crónica, "salir del mundo ´para buscar formas de escribirlo" de retratarlo, y que de alguna forma no concluya, como bien define Caparró, en un intento fallido de atrapar el tiempo.
miércoles, 10 de agosto de 2011
En el corazón de un excéntrico
Con un pincel en mano, para Vincent Van ogh, la oscuridad del mundo se volvía claridad. Con una personalidad bohemia, apasionada y con un mal carácter, este holandés supo utilizar el arte como único método para alejar sus fantasmas y soportar la soledad, ya que para el mundo, él era una persona desagradable, alguien que no ocupaba un lugar en la sociedad y nunca lo ocuparía.; "Quiero mostrar por medio de mi obra lo que hay en el corazón de un excéntrico", expresó el pintor en una de las tantas cartas que le envió a su hermano Theo.
Van Gogh nació en Groot-Zundert, Holanda en 1853 y le otorgaron el mismo nombre que llevó su hermano, quien falleció un año antes de que él naciera, un mismo 30 de marzo.
Vincent trabajó como aprendiz en una empresa internacional de comercio de arte, más tarde, entre 1873 y 1875 en la sucursar de Londres, pero al ser trasladado a París se hizo evidente su falta de compromiso con el puesto, lo que concluyó con su despido.Pasó por un periodo de indecisión pero en 1880 se decidió finalmente dedicarse a la pintura.
A través de las famosas cartas a su hermano Theo, cuatro años menos que él, quien no solo creyó en el indetenidamente, sino que también lo ayudó económicamente, se entreve la infinita angustia del artista, sus pensamientos y sus preocupaciones. Hojas tras hoja detalló cada técnica que iba descubriendo en la pintura buscando la perfección, el color correcto y tratando de crear ese preciado puente entre el arte, la sociedad, y si mismo: "Yo quiero expresar no algo así como sentimentalismo melodramático, sino un profundo dolor (...) Yo quiero llegar a el punto en el que se diga de mi obra: Este hombre siente profundamente y este hombre siente delicadamente", le confesó Van Gogh a su hermano.
Sus pinturas progresaron día tras día, cada vez con colores más intensos. Los temas iban desde paisajes, hasta objetos y retratos. Al principio sintió una fuerte admiración por el paisajísmo , pero luego su fascinación por las figuras se volvió evidente.Incursionó con distintos materiales: tizas, acuarela, sobre papel y tela, pero con todos aplicó la misma mirada aguda para lograr la perfección en cada pincelada.
Van Gogh sufrió una paranoía que marcó un antes y un después en su vida; de cortó una oreja y se internó voluntariamente en el asilo de Saint.Rmy en 1889. Su obra comenzó a tener cierta fama, pero al mismo tiempo Vincent tuvo ataques epilépticos cada vez más largos y más frecuentes. El 27 de julio de 1890 se disparó en el pecho y murió dos días después.
Antonin Artaud fue uno de los escritores que cuestionó la muerte del artista golpeando duramente a la sociedad: "¿Dónde está en ese delio el lugar del yo humano? Van Gogh buscó el suyo durante toda su vida, con energía y determinación excepcional. Y no se suicidó por un ataque de insanía (...) la consciencia general de la sociedad, para castigarlo, lo suicidó ", expuso el reconocido escritor en su libro Van Gogh, el suicidado por la sociedad.
Van Gogh nació en Groot-Zundert, Holanda en 1853 y le otorgaron el mismo nombre que llevó su hermano, quien falleció un año antes de que él naciera, un mismo 30 de marzo.
Vincent trabajó como aprendiz en una empresa internacional de comercio de arte, más tarde, entre 1873 y 1875 en la sucursar de Londres, pero al ser trasladado a París se hizo evidente su falta de compromiso con el puesto, lo que concluyó con su despido.Pasó por un periodo de indecisión pero en 1880 se decidió finalmente dedicarse a la pintura.
A través de las famosas cartas a su hermano Theo, cuatro años menos que él, quien no solo creyó en el indetenidamente, sino que también lo ayudó económicamente, se entreve la infinita angustia del artista, sus pensamientos y sus preocupaciones. Hojas tras hoja detalló cada técnica que iba descubriendo en la pintura buscando la perfección, el color correcto y tratando de crear ese preciado puente entre el arte, la sociedad, y si mismo: "Yo quiero expresar no algo así como sentimentalismo melodramático, sino un profundo dolor (...) Yo quiero llegar a el punto en el que se diga de mi obra: Este hombre siente profundamente y este hombre siente delicadamente", le confesó Van Gogh a su hermano.
Sus pinturas progresaron día tras día, cada vez con colores más intensos. Los temas iban desde paisajes, hasta objetos y retratos. Al principio sintió una fuerte admiración por el paisajísmo , pero luego su fascinación por las figuras se volvió evidente.Incursionó con distintos materiales: tizas, acuarela, sobre papel y tela, pero con todos aplicó la misma mirada aguda para lograr la perfección en cada pincelada.
Van Gogh sufrió una paranoía que marcó un antes y un después en su vida; de cortó una oreja y se internó voluntariamente en el asilo de Saint.Rmy en 1889. Su obra comenzó a tener cierta fama, pero al mismo tiempo Vincent tuvo ataques epilépticos cada vez más largos y más frecuentes. El 27 de julio de 1890 se disparó en el pecho y murió dos días después.
Antonin Artaud fue uno de los escritores que cuestionó la muerte del artista golpeando duramente a la sociedad: "¿Dónde está en ese delio el lugar del yo humano? Van Gogh buscó el suyo durante toda su vida, con energía y determinación excepcional. Y no se suicidó por un ataque de insanía (...) la consciencia general de la sociedad, para castigarlo, lo suicidó ", expuso el reconocido escritor en su libro Van Gogh, el suicidado por la sociedad.
El morocho porteño
El lugar donde nació Carlos Gardel aún es tema de discusión en bares y tanguerías. La primera versión asegura que El Morocho, como lo llamaban, nació en Toulouse, Francia, en 1893, bajo el nombre de Charles Romauld Gades y dos años más tarde se instaló con su madre en Buenos Aires, entre los dos bohemios barrios, Abasto y Balvanera.
Por otro lado, la otra versión la sostienen los uruguayos, quienes juran que el tanguero nació en Tcuarenbo, Uruguay. Dicen que fue hijo legitimo del militar Carlos Escoya, y como su madre tenía 15 años fue entregado a una prostituta francesa, quien sería, si esta hipótesis fuese cierta, la que se conoce como madre de Gardel, Bertha Gardes.
Con la elegancia que lo carecterizaba y el verso justo, Gardel nunca dejó de sentirse porteño, en varias oportunidades se negó a cantar en otro idioma; "Como voy a cantar palabras que no entiendo, frases que no siento.Hay algo en mi que vibra al sonido de las palabras que me son familiares, que están hondamente arraigadas en lo más intimo de mi ser; palabras que aprendí en mi niñez", expresó el cantante. En reiteradas entrevistas contó que su idioma era el español, o mejor aún, el porteño, demostrándonos una vez más su laso con nuestras raíces.
Con una amplia sonrisa, un esmoquin, un sombrero y un peinado gomina El Morocho le regalaba su talento a el pueblo, se proclamaba el agudo silencio cuando Gardel cantaba "El día que me quieras, la rosa que engalana se vestirá de fiesta con su mejor color...". Con el mismo silencio que se hacía al escucharlo, el pueblo lloró su muerte el 24 de junio de 1935. El mayor exponente del tango Argentino perdió la vida en el Aeropuerto Oyala Herrera de la ciudad de Madellín, Colombia, por un choque de aviones.
"Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando", entonaba Carlos, pero a diferencia de esta canción, más allá de la tragedia, su muerte no logró opacar su voz, ni sus apariciones cinematográficas, ni su venta de discos. Después de su desaparición, fue representado tres veces en el cine por Hugo del Carril, Roberto Escalada y Ronaldo Chávez, los tres films tuvieron éxito en Argentina y en el exterior.
Sus restos se encuentran en el Cementerio de Chacarita, en Buenos Aires, Argentina, donde Carlos Gardel se enamoró de la música, y cuando de purrete (de niño) en las calles del barrio aprendió de escolaso (cartas) y de timba (juegos), aprendió a amar Buenos Aires y al tango. Las dudas sobre su origen golpean el orgullo nacional, pero Uruguayo o Francés, Gardel era, por sobre todas las cosas, porteño. Triunfador aqui y allá, de Paría a la Argentina, de Barcelona a Centro América. Carlitos nunca tuvo atadura de amor, más que por el bandonéon y el tango.
Por otro lado, la otra versión la sostienen los uruguayos, quienes juran que el tanguero nació en Tcuarenbo, Uruguay. Dicen que fue hijo legitimo del militar Carlos Escoya, y como su madre tenía 15 años fue entregado a una prostituta francesa, quien sería, si esta hipótesis fuese cierta, la que se conoce como madre de Gardel, Bertha Gardes.
Con la elegancia que lo carecterizaba y el verso justo, Gardel nunca dejó de sentirse porteño, en varias oportunidades se negó a cantar en otro idioma; "Como voy a cantar palabras que no entiendo, frases que no siento.Hay algo en mi que vibra al sonido de las palabras que me son familiares, que están hondamente arraigadas en lo más intimo de mi ser; palabras que aprendí en mi niñez", expresó el cantante. En reiteradas entrevistas contó que su idioma era el español, o mejor aún, el porteño, demostrándonos una vez más su laso con nuestras raíces.
Con una amplia sonrisa, un esmoquin, un sombrero y un peinado gomina El Morocho le regalaba su talento a el pueblo, se proclamaba el agudo silencio cuando Gardel cantaba "El día que me quieras, la rosa que engalana se vestirá de fiesta con su mejor color...". Con el mismo silencio que se hacía al escucharlo, el pueblo lloró su muerte el 24 de junio de 1935. El mayor exponente del tango Argentino perdió la vida en el Aeropuerto Oyala Herrera de la ciudad de Madellín, Colombia, por un choque de aviones.
"Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando", entonaba Carlos, pero a diferencia de esta canción, más allá de la tragedia, su muerte no logró opacar su voz, ni sus apariciones cinematográficas, ni su venta de discos. Después de su desaparición, fue representado tres veces en el cine por Hugo del Carril, Roberto Escalada y Ronaldo Chávez, los tres films tuvieron éxito en Argentina y en el exterior.
Sus restos se encuentran en el Cementerio de Chacarita, en Buenos Aires, Argentina, donde Carlos Gardel se enamoró de la música, y cuando de purrete (de niño) en las calles del barrio aprendió de escolaso (cartas) y de timba (juegos), aprendió a amar Buenos Aires y al tango. Las dudas sobre su origen golpean el orgullo nacional, pero Uruguayo o Francés, Gardel era, por sobre todas las cosas, porteño. Triunfador aqui y allá, de Paría a la Argentina, de Barcelona a Centro América. Carlitos nunca tuvo atadura de amor, más que por el bandonéon y el tango.
sábado, 23 de julio de 2011
¿Qué es ser periodista?
Esta es una pregunta sin una contestación clara, pero abre un abanico de varias interpretaciones de lo que significa ser parte de esta maravillosa profesión. Por momentos podemos caer en el erróneo pensamiento de que un periodista es solo un escritor que informa, o es una persona que sabe de actualidad y disfruta exponerla en un diario, tv o contarla por radio. Pero de más está decir que un periodista es eso y mil cosas más.
Este artesano de la palabra tendrá como meta encontrar la verdad por sobre los prejuicios, propios o ajenos. Hablará con desconocidos, preguntará e inspeccionará aquello que esté a su alcance, porque su hambre de conocimientos le resulta inagotable. No cumplirá horarios de trabajo, su labor empezará cuando lo haga el día y finalizará cuando se acueste por las noches. Escribirá y se dirigirá a las masas con una precisión y claridad única; siempre en pos del bien, dejando de lado sus intereses personales.
Producirá día y noche, argumentará, cuestionará y creará, hasta tener una visión más clara sobre la sociedad, el mundo y la vida, para finalmente compartirla. Ante nada, contribuirá a fomentar la opinión pública para que se escuche la voz de los silenciados, para que renazca lo olvidado y se abra camino a la historia. Estos comunicadores no aceptarán un no ante sus indagaciones, ya que la verdad y la justicia serán sus banderas.
martes, 12 de julio de 2011
Camila...
En la casa situada en la calle Cerrito, a pocas cuadras de la iglesia del Socorro, Camila tocaba el piano para sus padres Alfredo O’ gorman y Doña Joaquina Ximeno O' Gorman. Proveniente de una familia de clase alta tradicionalista, devota y extremadamente Rosista, la protagonista de una de las más trágicas historias de amor que tuvo como escenario a la Argentina fue portadora de una simpatía alabada, y desde niña cuestionó a la autoridad y los mandatos que se le imponían. Siempre se negó a casarse con quien no amaba y, aunque su familia era Federal, ella nunca justificó la violencia, ni la sangre derramada por los ideales que su familia profesaba.
Según dicen, heredo de su abuela, Ana Perichon, amante de Liniers durante su juventud, la pasión a flor de piel, y la constante necesidad de lucha por el amor, la vida y la libertad.
Creció aheleando un amor de novela, parecidos a los que leía a escondidas; pasaba sus tardes leyendo libros que Rosas prohibía, pero que fácilmente se los proveían en la librería de Don marino, a quien luego asesinaron y su cabeza fue colgada frente a la iglesia, como acostumbraban a hacer con los traicionaban de alguna forma a la federación. Camila jamás aceptaba un no como respuesta. Hermosa de pies a cabeza, de tez blanca y ojos grandes, jugaba en su cumpleaños a atrapar a sus amigos con los ojos vendados, cuando por accidente o destino posó sus manos sobre el Sacerdote Ladislao Gutiérrez, un joven jesuita sobrino del gobernador de Tucumán, y recientemente designado párroco en la iglesia del socorro, dond tanto Camila como su familia, frecuentaban diariamente.
Cada misa que Camila presenciaba y cada sermón que de la boca de ese padre salía no hacían otra cosa que confirmar la pasión y el deseo que sentía por aquel hombre, él entendía y sufría, al igual que ella, las crueldades que se cometían entre federales y Unitarios, defendía la vida aferrándose a la biblia; Camila no pudo hacer otra cosa que resistirse ante tal gento de valentía y rebeldía. Ladislao intentó hasta lo imposible por alejar las ideas que atentaban contra su fe, la mirada de dios y su conciencia, por el contrario, esta adolescente decidida de haber encontrado el amor de su vida, se dejó llevar por sus sentimientos y logró convencer a Ladislao de fugarse a Goya, Corrientes, lejos de la iglesia y de todo aquellos que la separaba de la felicidad.
Cada misa que Camila presenciaba y cada sermón que de la boca de ese padre salía no hacían otra cosa que confirmar la pasión y el deseo que sentía por aquel hombre, él entendía y sufría, al igual que ella, las crueldades que se cometían entre federales y Unitarios, defendía la vida aferrándose a la biblia; Camila no pudo hacer otra cosa que resistirse ante tal gento de valentía y rebeldía. Ladislao intentó hasta lo imposible por alejar las ideas que atentaban contra su fe, la mirada de dios y su conciencia, por el contrario, esta adolescente decidida de haber encontrado el amor de su vida, se dejó llevar por sus sentimientos y logró convencer a Ladislao de fugarse a Goya, Corrientes, lejos de la iglesia y de todo aquellos que la separaba de la felicidad.
Para el padre de Camila todo giraba en torno a la figura de Juan Manuel de Rosas, a su autoritarismo y a su necesidad de eliminar el libertinaje y el desorden, así que no vaciló en denunciar la fuga de su hija y contribuir a su castigo.
Camila O ‘gorman estaba sentada con los ojos vendados, al igual que cuando conoció por primera vez a su gran amor. Ladislao se encontraba de igual manera. “Siempre a tu lado Camila”, pronunció Gutierrez minutos antes que el primer balazo terminara con su vida. A Camila, por el contrario, nadie parecía atreverse a apretar el gatillo, no solo por ser mujer, sino porque se había confirmado que esperaba un hijo, aun así, el primer disparo apagó la luz y la llama de esta trasgresora adolescente. Su llanto aun parece escucharse en el Cuartel General de Santos Lugares de Rosas , actualmente partido de San Andrés, General San Martín.
Camila O ‘gorman es una más de las tantas personas que han muerto injustamente en defensa de sus convicciones. Una vez más la traemos a nuestra memoria. Tal vez algún día logremos entender esta historia y su contexto; y el porque de estas muertes políticas.
Camila O ‘gorman estaba sentada con los ojos vendados, al igual que cuando conoció por primera vez a su gran amor. Ladislao se encontraba de igual manera. “Siempre a tu lado Camila”, pronunció Gutierrez minutos antes que el primer balazo terminara con su vida. A Camila, por el contrario, nadie parecía atreverse a apretar el gatillo, no solo por ser mujer, sino porque se había confirmado que esperaba un hijo, aun así, el primer disparo apagó la luz y la llama de esta trasgresora adolescente. Su llanto aun parece escucharse en el Cuartel General de Santos Lugares de Rosas , actualmente partido de San Andrés, General San Martín.
Camila O ‘gorman es una más de las tantas personas que han muerto injustamente en defensa de sus convicciones. Una vez más la traemos a nuestra memoria. Tal vez algún día logremos entender esta historia y su contexto; y el porque de estas muertes políticas.
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